Explotación minera de Peñacabarga (Cantabria) (I).
No sé si ya comenté en otra ocasión que, en el colegio, hubo un momento en el que me explicaron que en España la única cuenca minera importante era la asturiana. Ya entonces, conociendo lo poco que conocía de mi otra tierra (León) aquello me sonó treméndamente raro, y es algo que me suele venir a la mente cada vez que visitamos una mina en tierra cántabra. En especial en las ocasiones en las que hemos estado pateando un monte tan reconocible para cualquier habitante del arco de la Bahía de Satander, como es Peñacabarga.
Ya en época romana se decía que era “todo de hierro” y esta definición se nos ha ido revelando como tremendamente cierta en estas salidas en las que hemos ido incrementando nuestro conocimiento de esta interesante sierra, que revela un increible pasado para alquien que la ha visto desde su ventana durante 21 años -los que viví en Santander- como una sierra verde e inerte… que ocultaba en sus laderas los restos de una impresionante actividad extractiva.
El pasado mes de julio de 2009, durante una breve estancia mía en Santander, tuvimos la oportunidad ambos autores de este blog de explorar una zona de la sierra que nos era desconocida, gracias a la labor de documentación previa de Francisco, que estuvo buscando en las imágenes aéreas y mapas de la zona lo que pudiera haber, junto con algunas nociones y pistas vislumbradas en nuestra última estancia en la zona; lo que, a falta de mejores fuentes documentales, nos llevó a conocer un impresionante plano inclinado que partía de la misma divisoria de la sierra, hasta las instalaciones de tratamiento ubicadas a nivel del mar en los pies de la misma.
Recorriendo en lo que pudimos este plano, a partir del punto en el que deja de estar asfaltado -porque ha sido aprovechado como carretera en un largo tramo- llegamos a la parte alta de la sierra, para encontrarnos con las labores de extacción situadas en esa zona. Unas labores que, como otras que conocimos hace ya unos años en la falda sur, sólo se me ocurre etiquetarlas de “espectaculares”, y que entiendo que formaban parte de la misma actividad desarrollada en la zona que actualmente conforma el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Tanto porque su aspecto es en todo similar, como porque se encuentran inmediatamente encima de estas, además de presentar ciertos elementos que nos sugieren que estuvieron muy comunicadas.
A continucación muestro algunas imágenes de la zona, pero debo hacer notar que si bien la intención de este blog (y del proyecto en general) era y sigue siendo, la de ofrecer imágenes de calidad de lo que nos vayamos encontrando, en este caso únicamente me puedo limitar a ofrecer unas imágenes tomadas con objetivos púramente documentales, muy mejorables en su aspecto técnico, algo que tendremos que dejar para futuras visitas a la zona. Algunas incluso espero poder ofrecerlas más adelante, después de haberlas procesado adecuadamente, ya que las condiciones de iluminación que nos encontramos distaban de ser las más adecuadas… y las fotos que ofrezco aquí son simplemente unas transformaciones rápidas de los archivos en bruto que guardo. Sin embargo, y dado que tenemos muy desatendido este blog debido a que, como comenté, nuestras respectivas ocupaciones profesionales no nos permiten dedicarle más tiempo; prefiero ir publicando el material que tenemos archivado en la forma que lo tengamos, para pasar a ofrecer cuando podamos, imágenes de más calidad bien porque las volvamos a hacer en mejores condiciones, bien porque procesemos con tiempo los archivos RAW; en lugar de seguri dejando el blog sin actualizar y sin actividad… que ya ha estado demasiado tiempo parado.

Edificio de la mina, al final de un camino que identificamos como una línea férrea, al menos en su origen, aunque pienso que en los últmos años hacía tiempo que no tenía esa función. No encontramos desde que alcanzamos esa cota, restos que nos asegurasen que había tenido ese uso (algo que sí encontamos en otro camino similar, que llegaba hasta un punto del plano inclinado, en una cota inferior). El edificio ha sido reconstruido en época relativamente reciente, para usos ganaderos.

Furgoneta DKV abandonada y comida por la maleza en la explanada aledaña al edificio anterior, en la parte trasera tiene una estructura metálica de la que desconozco función, aunque sospecho que relacionada con el transporte de herramientas o maquinaria.

Segunda furgoneta, idéntica a la anterior y encontrada en las mismas condiciones; la primera se aprecia al fondo, hacia el centro de la imagen. La primera furgoneta me hizo dudar sobre su procedencia y relación con la mina, porque al fin y al cabo no es la priemra vez que nos encontramos con vehículos abandonados aprovechando lo inaccesible de una explotación minera… Pero encontrar dos vehículos exactamente iguales, con la misma estructura en su carrocería, en el mismo sitio y abandonados más o menos en la misma fecha… hace pensar que se usaban de alguna forma en la explotación.
-Continuará-